Álvaro Angulo esperó en la banca casi todo el partido y le bastó un balón suelto en el minuto 90 para cambiarle la noche a Pumas. El colombiano empujó de cabeza un balón que quedó suelto en el área tras un tiro de esquina, los universitarios le ganaron 1-2 al Puebla en el Estadio Cuauhtémoc y llegaron a 20 puntos: noveno lugar, empatados con Monterrey, que hoy cierra la zona de Liguilla. Esteban Solari lo dijo sin rodeos al terminar: "nos quedan dos finales". Y las dos tienen nombre y apellido: América y Rayados.

No hay Play-In en el Apertura 2026. Solo los ocho primeros pasan a cuartos de final, así que el gol de Angulo no es un triunfo más. Es el que mantiene a Pumas en la conversación cuando ya se le acababa el margen.

El gol de Angulo, desde la banca y en el último suspiro

El partido arrancó bien para el equipo de Solari. A los 10 minutos, Rodrigo López metió un centro a primer poste y Juninho definió entre las piernas de Ricardo Gutiérrez para el 0-1. El brasileño sigue metido en la pelea por el goleo, y en Puebla volvió a demostrar por qué es el primer nombre en la alineación auriazul.

Pero Pumas se apagó después del gol. Alejandro Organista falló solo, en el área chica, un cabezazo que pedía el empate, y al 23 Omar Moreno sí lo consiguió con un derechazo. Antes del descanso, el Chino Huerta tuvo la ventaja en los pies con un pase servido dentro del área y la mandó por encima del travesaño. Fue de esas noches de fallas que no se explican, como recogió la crónica de Marca México.

El segundo tiempo se trabó. Gerardo Espinoza paró al Puebla con línea de cinco y el reloj empezó a jugar a favor de La Franja. Hasta que, en el 90, Adalberto Carrasquilla cobró un tiro de esquina desde la derecha, Nathan Silva remató de cabeza, la pelota no salió limpia del área y quedó para Angulo, que se lanzó para empujarlo. Un gol feo, de pura insistencia, de los que valen igual que un golazo.

Lo que dijo Solari: "nos quedan dos finales"

En conferencia, el técnico argentino puso por delante el cómo antes que el resultado. "Más allá de la victoria, que obviamente nos tiene muy, muy felices, porque nos mantiene con posibilidades de ir a ese playoff, creo que lo más importante a destacar hoy es que el equipo insistió con sus formas", dijo en la conferencia que transmitió TUDN.

Solari contó ocho ocasiones de gol de su equipo y tres del rival, y subrayó que Pumas no se desesperó ante el 5-4-1 poblano: "No fue que empezamos a tirar pelotazos ni nada". También tuvo palabras para los cambios. De Angulo dijo que "estaba en un momento donde tiene que hacer banca y lo está haciendo de excelente manera, dando el ejemplo", y recordó que fue Medina, otro de los que entró, quien generó el córner del gol.

Ese detalle no es menor. Angulo no venía siendo titular y respondió justo cuando el equipo se jugaba el torneo. En un vestidor que pelea la Liguilla con tres partidos por delante, un suplente que decide un partido así vale para el ánimo tanto como para la tabla.

La cuenta de Pumas: 6 puntos en juego y los dos rivales son directos

Aquí está lo que el triunfo no resuelve. Pumas tiene 20 puntos con 15 partidos jugados: cinco victorias, cinco empates y cinco derrotas. Monterrey también tiene 20, pero con un partido menos, y esta noche recibe a Tijuana en el BBVA. Querétaro suma 20, y Santos y San Luis tienen 19. Si Rayados gana, Pumas se queda a tres puntos del octavo lugar con apenas seis en disputa.

Y el calendario no regala nada. El sábado 7 de noviembre, Pumas recibe al América en el Clásico Capitalino en el Olímpico Universitario; las Águilas llegan como líderes y hoy juegan ante Toluca. El 21 de noviembre cierra, también en casa, contra Monterrey, justo el equipo con el que pelea el lugar. El techo de Pumas es 26 puntos, y aun ganando los dos partidos necesitaría que alguno de sus perseguidores tropiece.

Visto así, la frase de Solari no fue de cajón. Las dos jornadas que le quedan a Pumas son, literalmente, contra el puntero y contra el rival directo por el boleto. Pocas veces un cierre de fase regular se arma tan a la medida de un "a ganar o a casa".

Puebla, del otro lado, ya mira la eliminación

Para el Puebla el golpe fue doble. Se quedó con 16 puntos, en el lugar 14, y perdió un duelo directo en casa frente a un rival que tenía al alcance. Con dos fechas por jugar, su techo es de 22 puntos y necesita que se caigan varios de los de arriba. El equipo de Gerardo Espinoza compitió, cerró espacios y aguantó hasta el 90, pero esta liga castiga los minutos finales y anoche le volvió a pasar.

Pumas, en cambio, se va a casa con oxígeno y con una semana para preparar al América. El Olímpico Universitario se va a llenar para el Clásico, y si algo dejó claro la noche en Puebla es que este equipo todavía cree. Solari ya les puso nombre a las dos finales. Ahora falta jugarlas.