Andrés Montaño llega al Cruz Azul-León de este domingo como el jugador más en forma de La Máquina: 8 goles producidos en apenas 373 minutos, cuatro partidos seguidos anotando y el 10 en la espalda. Pero antes de esta racha hubo semanas en las que ni siquiera sabía si iba a entrar. Y él mismo lo contó sin rodeos.

En entrevista exclusiva con Adrián Esparza Oteo para TUDN, el mediocampista aceptó que la banca le pegó. No en la confianza, dice, sino en esa duda que todo futbolista conoce cuando el entrenador no lo pone.

"Qué estaré haciendo mal, por qué no estoy jugando"

Esta fue su respuesta completa, tal como la publicó TUDN:

"Sí, yo creo que te frustra. La verdad que sí, llega un momento en el que el jugador no duda de sus capacidades, pero sí llega esa cosquillita de 'qué estaré haciendo mal, por qué no estoy jugando, qué debo de hacer para llenarle el ojo al cuerpo técnico' y nada, toca demostrar día con día durante la semana".

Y luego vino la parte que explica todo lo demás: "Todos los días trataba de hacer algo extra en el entrenamiento como para que se viera que quería jugar". No hubo berrinche en redes ni filtración de que pedía salir. Hubo trabajo extra en La Noria, semana tras semana, y los minutos terminaron por llegar.

Ojo con el contexto, porque no es cualquier banca. Montaño venía de una lesión grave de rodilla que, según TUDN, lo tuvo ocho meses fuera. Regresar, ver los partidos desde afuera y además sentir que no entras en los planes es una combinación que a muchos jugadores los apaga. A él lo encendió.

De la duda a la racha de Hermosillo, Palencia y Kikín

Los números de octubre son de otro jugador. Montaño anotó en cuatro jornadas consecutivas de Liga MX y, como detalló Vamos Azul, en ese tramo sumó cuatro goles y cuatro asistencias. El último fue el penal con la zurda ante Querétaro en el Corregidora, el 1-0 de un 3-1 que en ese momento dejó a Cruz Azul como sublíder.

La racha lo mete en una lista de historia celeste. Francisco 'Kikín' Fonseca hizo lo mismo en el Clausura 2006; Juan Francisco Palencia llegó a seis partidos seguidos en 1999 y Carlos Hermosillo a siete en el Invierno 96. Montaño todavía está lejos del 'Grandote', pero ya comparte mesa.

Hay un dato que me parece todavía más fuerte. Al corte del 26 de octubre, la cuenta de estadística Statiskicks lo ubicaba como el segundo mexicano con más goles producidos del Apertura 2026, con 8, solo detrás de Henry Martín (11), y con muchísimos menos minutos. Vamos Azul lo tradujo a promedio: Montaño participa en un gol cada 46.6 minutos; el delantero del América, cada 84.6. Henry, por cierto, acaba de firmar doblete ante Toluca.

Según TV Azteca, con esos goles llegó a 10 anotaciones como celeste y empató a Héctor Adomaitis en el cuarto lugar histórico de los que más han marcado con el dorsal 10 del club.

Nueve puntos y una cima que está a tres

En la misma charla, Montaño soltó la meta del vestidor: "Nosotros nos planteamos, obviamente, el pelear el primer lugar, es algo que tenemos en mente (...) vamos a intentar sacar los nueve puntos que restan para buscar el liderato".

La cuenta no es fantasía. Tras los partidos del sábado, la tabla de Juanfutbol deja a Cruz Azul cuarto con 26 puntos, a tres de América y Chivas (29) y a uno del Atlas (27). El problema es el calendario: León hoy, Tigres en el Volcán y Chivas para cerrar. Tres rivales que no regalan nada, aunque los felinos llegan eliminados y con la directiva dividida por el DT.

El dilema que ahora tiene Huiqui

Aquí está el detalle interesante. Con José Paradela ya recuperado, Huiqui tiene que decidir cómo acomodar a dos piezas que juegan cerca del área, algo que ya contamos en el dilema de Cruz Azul ante León. Montaño ya dijo que se acomoda en cualquier lugar del medio campo, "pero entre más cerca del área, mejor".

Mi lectura: el jugador que hace unas semanas se preguntaba qué estaba haciendo mal hoy es el que menos argumentos le deja al técnico para sentarlo. Si Cruz Azul quiere la cima, y en La Noria también se mueve el mercado, como con la condición que le pusieron al Valencia por Erik Lira, el 10 tiene que estar en la cancha. La banca ya le enseñó lo que tenía que enseñarle.