El América amaneció líder, sí, pero con una espina que ya no se puede esconder: no gana en el Estadio Banorte desde el 29 de agosto, cuando le pegó 2-0 al Puebla. Desde entonces van cinco partidos de local sin victoria, y después del 2-2 ante Toluca Guillermo Almada eligió un blanco claro: el arbitraje. "Los goles de Toluca fueron polémicos en nuestra contra", soltó el uruguayo en conferencia.
Lo que vuelve más incómodo el dato es el calendario. Al América le quedan dos partidos de fase regular y los dos son de visita: el Clásico Capitalino ante Pumas en Ciudad Universitaria, el sábado 7 de noviembre, y el cierre ante Tigres en el Volcán. Es decir, las Águilas ya no volverán a pisar su casa hasta la Liguilla con esta racha a cuestas.
Cinco partidos en casa y ninguna victoria
El repaso duele en Coapa. Tras aquel triunfo ante Puebla vinieron el 2-2 con Chivas en el Clásico Nacional, el 1-1 con Monterrey, la derrota 1-2 con Pachuca, el 1-1 con Xolos en el partido pendiente de la jornada 7 y este 2-2 con Toluca, según el conteo que hizo Sports Illustrated en español. Son cuatro empates y una derrota: cuatro puntos de quince posibles en el estadio donde el América suele construir sus torneos.
Y no es que el equipo no genere. Contra Toluca estuvo dos veces abajo y las dos veces lo sacó adelante Henry Martín, la segunda con un penal al 90+2, como contamos en la reacción del doblete de Henry que salvó el liderato. El problema está atrás y en los cierres: el América recibe goles en jugadas que deberían estar controladas y se le escapan partidos que pinta para ganar.
Almada fue directo contra el silbante
El técnico no se guardó nada. Para él, la jugada que torció la noche llegó temprano, al minuto 25, cuando Federico Pereira, a su juicio, debió irse expulsado por una segunda amarilla que nunca llegó. "No queremos que nos beneficien, queremos que sea justo. Fue clarito, todos nos dimos cuenta. Dejaron pasar situaciones, otras que se castigaron de distinta manera", declaró, de acuerdo con Récord.
Pereira terminó expulsado, pero hasta el final y después del penal que él mismo cometió sobre Miguel Borja. Antes, al 82', el América ya se había quedado con diez por la roja a Santiago Bueno, que derivó en el penal que Alexis Vega terminó metiendo de rebote. Es decir: el arbitraje de Luis Enrique Santander dejó polémica para los dos lados, y el América también se benefició de un penal que no pocos vieron como forcejeo.
Ahí está el matiz que la queja de Almada no resuelve. El reclamo puede tener sustento en la jugada de Pereira, pero el propio uruguayo reconoció lo esencial: "Me quedo conforme con la actuación, no contento con el resultado, más allá de que sostenemos la primera posición". El funcionamiento le gusta. El marcador, en casa, otra vez no.
Brian Rodríguez, la baja de último minuto
Hubo otro detalle que se coló en la conferencia. El uruguayo Brian Rodríguez estaba contemplado, pero se cayó en el calentamiento. "Estaba en el calentamiento y se sintió. Si no jugó, es por algo, una molestia, es la realidad", explicó Almada a Excélsior, que también recordó las ausencias de Alejandro Zendejas y del lateral Dagoberto Espinoza.
Con Bueno suspendido por la expulsión, el América llegará a CU con la defensa otra vez en reconstrucción. Ahí regresa la discusión que ya se planteaba antes del partido, cuando se definía el acomodo de la zaga tras la renovación de Franco Rossano. Almada tendrá una semana para decidir quién acompaña atrás y si arriesga a Rayito si la molestia no pasa a mayores.
"Lo que pesan son títulos": la frase que lo pone bajo la lupa
Cuando le preguntaron por el Clásico ante Pumas, Almada respondió con la frase que más se repite esta mañana: "Claro que los clásicos importan en esta institución, pero salir campeón es lo que pesa, lo que pesan son títulos". Suena lógica en un club acostumbrado a ganar, pero también abre una puerta peligrosa. El América no le ganó ni a Chivas ni a Cruz Azul en los clásicos del torneo, y la afición, que ya silbó en el primer tiempo ante Toluca, no suele separar tan fácil el título de los clásicos.
Del otro lado espera un Pumas que se juega la vida. Los universitarios ya avisaron que viven "dos finales" contra América y Rayados para meterse a la Liguilla, y además andan activos en la mesa: se adelantaron a Cruz Azul y Tigres por Robert Morales. Un Pumas con hambre en CU es justo el tipo de partido que puede convertir una racha incómoda en una crisis.
Lo que se juega Almada en las próximas dos semanas
No hay señales públicas de que su continuidad esté en duda, y sería exagerado plantearlo con el equipo en el primer lugar. Pero la tabla tampoco le da margen: América y Chivas están empatados con 29 puntos y la cima se sostiene solo por diferencia de goles, +15 contra +11. Un tropiezo en CU y el liderato, que es justamente lo que garantiza cerrar la Liguilla en casa, puede cambiar de dueño.
Y ahí está la ironía. El premio por ser primero es jugar la vuelta en el Banorte, el estadio donde este América lleva más de dos meses sin festejar un triunfo. Almada dice que lo que pesa son los títulos. Para llegar a uno, primero tendrá que volver a ganar en su propia casa.








